¿POR QUÉ una Ley de Familias Monoparentales?
F.F.M. Isadora Duncan
*Porque vivimos en un limbo jurídico: las políticas fiscales y sociales NO NOS CONTEMPLAN.
*Somos PENADAS fiscalmente: actualmente contamos con investigaciones y estudios fiscales que lo demuestran; por ejemplo en el IRPF estamos sujetas a entre un 23 y un 10 % más que las familias biparentales.
*Esto implica una perdida adquisitiva real, por lo tanto, pedimos una revisión de las leyes fiscales que acaben con esta DISCRIMINACIÓN.
*El Real Decreto del 2 de noviembre de 2007 por el que se regula la renta básica de emancipación de los jóvenes no nos contempla, cuando es evidente, que no es lo mismo una jóven de 25 años con un hijo, que sin ninguna responsabilidad familiar.
* IGUALDAD CON EL RESTO DE FAMILIAS MONOPARENTALES: pedimos igualdad y protección ante la ley, por ejemplo el colectivo de viudos/as cuentan con una protección económica para ellos/as y sus hijos/as.
*Los hijos/as de seperados/as, divorciados/as, parejas de hecho, etc... tienen una pensión alimenticia (se crea el fondo de impagos de pensión de alimentos), mientas que nuestros hijos solo nos tienen a nosotras.
*La mayor parte de los contratos de trabajo a madres solteras son a tiempo parcial.
*Cuando elaboraron la Ley de Conciliación Laboral y Familiar se olvidaron de las familias monoparentales.
*Los padres/madres solteros/as tienen infinidad de dificultades para adoptar, incluso en algunas Comunidades Autonomas (ej:Asturias) se nos niega automaticamente este derecho.
*En el ambito laboral, acojerse a una reducción de jornada laborar implíca una reducción de salario que impíde mantener el hogar. Y un turno que nos permita conciliar sin que las retribuciones mengüen, nos es negado.
*Para evitar que sigan creciendo las diferencias entre autonomias.
*En el resto de políticas, vivienda, educación, etc... estamos en la
misma situación, solo se contempla a las familias numerosas.
Mujeres solas
Existe una soledad
que duele y acongoja a miles de mujeres que se sienten sobrepasadas, porque no
pueden seguir con un dolor tan grande como si le quitaran la piel. Ellas
conocieron el amor, el encanto y la ilusión, pero por algún motivo –un
divorcio, una prematura viudez o un viaje de trabajo– enfrentaron una realidad
diferente. Se habían concentrado en su familia y de pronto, un día se quedaron
sin apoyo, sin alguien con quien hablar, sin afecto y desprotegidas
económicamente. Suele ocurrir que cuando fallece un esposo, quedan retazos de
la vida que no se resolvieron, frases que no se dijeron, tiempo que no se
aprovechó, y amor no demostrado. La viudez en la vida de una mujer –todavía
joven– es una experiencia que muchas veces no se supera, y queda como una
herida abierta que los años no curan. Es en esos casos que la soledad hace un
trabajo insidioso y cruel, va calando el alma de una manera que la vida se
vuelve amarga. Es un tiempo en que las mujeres deberían hacer un cambio,
empezar una carrera universitaria, concluir una construcción, abrir un negocio.
Hay momentos en que hay que empezar de nuevo, buscar una luz y ayudarse mucho
una misma.
En nuestro país hay mujeres brillantes, doctoras excelentes como la apreciada
Ruthi Koop, que puso su inteligencia a trabajar en la salud de tantas personas.
Pero nadie supo advertir quizá lo sola y triste que se sentía hasta que un día
supimos que falleció.
Las redes sociales, dicen algunas encuestas, están llenas de mujeres, lo que da
cuenta de esa soledad que abunda en la actualidad. Afortunadamente en las redes
sociales muchas de ellas la pasan bien, se vuelven a enamorar o tienen
amistades sinceras. Pero en otras crean falsas expectativas, confunden el
flirteo con ese amor más tradicional, en el que las parejas viven juntas y
tienen un proyecto común.
Las mujeres solas, madres solteras, separadas o libres por elección en algún
momento tienen que mirarse al espejo para hallar a la persona insustituible,
maravillosa y hermosa que son. Tienen que rehacer sus vidas, sin hacer
comparaciones, ni tener saldos en la libreta del debe y haber. Las mujeres
solas tienen que saber que siguen siendo tan guapas y valiosas que nada en el
mundo puede impedir que ellas renazcan y sean felices.