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Madre sola y por elección
Ponencia para las Jornadas sobre Políticas de Familia
MUJERES EN IGUALDAD
25 de Junio
Por Rosa Maestro
Mi nombre es Rosa Maestro, soy periodista y fundadora de la web ww.masola.org (madres solas por elección) y, evidentemente, madre sola por elección y orgullosa de serlo. Mi primera hija nació hace ahora casi siete años gracias a las técnicas de reproducción asistida y gracias a un donante anónimo; mi segunda hija, es fruto de un acogimiento permanente internacional.
Hace menos de una década era difícil encontrar una mujer que dijese abiertamente que había decidido ser madre soltera, pero hoy en día, no. Las clínicas de reproducción asistida hablan de un incremento del 40 por ciento tan solo en los dos últimos años. Y esto es gracias a que España cuenta con una de las leyes más permisivas en cuanto a reproducción asistida, no solo en Europa sino en todo el mundo. Hecho que hace que también sean muchas las mujeres solteras extranjeras que acuden a España en busca de un donante, ya sea de esperma o de óvulos.
También los datos relativos a la adopción han ido en aumento en cuanto a las familias monoparentales, todavía en su mayoría formadas por mujeres, aunque durante los últimos años se hayan vistos disminuidos por el cierre de la mayoría de los países a la adopción monoparental. Prácticamente en la actualidad las posibilidades se limitan a Rusia, algún que otro país latinoamericano para niños mayores, algún que otro país áfricano como Malí o Senegal, Vietnam (con muy poca experiencia en España y tan solo con una familia asignada) y las kafalas o acogimientos permanentes en Marruecos.
Entre los muchos modelos de familia monoparentales, quizá el mío, sea el menos habitual, y aunque muchas personas lo justifiquen como fruto de un capricho, argumento ante el que me manifiesto en total desacuerdo, no por ello dejamos de ser una familia. Somos tan familia como el resto de los modelos, aunque quizá el menos conocido y el menos hablado. Y nuestros hijos crecen exactamente igual que los del resto de modelos de familia.
Por mi experiencia, he de decir que socialmente nunca me he sentido discriminada (tampoco me he dejado) pero sí, políticamente discriminadas. Y en esto quería hacer un gran inciso, porque sufrimos continuamente discriminaciones dentro del margen legal y político.
Por ejemplo, la actual Ley de Reproducción Asistida no discrimina ni por condición sexual, civil o edad. Sin embargo, cuando una mujer sola se acerca a la Seguridad Social para solicitar un tratamiento de reproducción asistida tropieza con un sistema arcaico que se lo deniega. Solamente se tiene constancia de contados casos en los que hayan sido admitidas. En la mayoría de las ocasiones es el propio ginecólogo quien se toma la libertad de discriminarla (incluso alegando opiniones personales tan poco éticas como “tú lo que tienes que hacer es buscarte un buen maromo que te haga un hijo”) y en otras, los hospitales aluden a una normativa interna para no ser aceptada, sobre todo en Comunidades como Madrid.
Entiendo que la Seguridad Social no es un saco sin fondo y que no hay para todo, pero si no hay para unos, no hay para nadie. No se puede discriminar aleatoriamente y según cánones éticos que no están contemplados por la actual sociedad de derecho que dice que no podemos ser discriminadas, máxime en un país que se sacia a decir que todos los modelos de familia son iguales y tenemos los mismos derechos y obligaciones. Y entiendo que en lugar de atender según la condición de la familia, deberían atender según las necesidades de cada familia. No es lógico ni justo que una pareja con una buena economía reciban todos los tratamientos necesarios para tener un hijo y una mujer sola o una pareja lésbica se tenga que buscar la vida pidiendo créditos bancarios. Claro que si la infertilidad fuese considerada una enfermedad y en ello incluyesen a las que no tienen pareja, se acabaría el problema.
Además, cuando cumplimos los 39 años, y es lógico que una mujer sola se acerque a la maternidad más tarde, tampoco nos aceptan porque dicen que el máximo de edad está en los 40, por probabilidades de éxito. Estos mismos ginecólogos que muchas veces trabajan también en clínicas privadas, sí nos aceptan en estas clínicas hasta los 50 años. Claro, que en las privadas nos dejamos un pico.
Simplemente por dar algunos datos: Cada intento de Inseminación artificial con donante son unos 1.500 euros con medicación incluida (medicación que cuesta unos 300 euros y que tampoco nos cubre la Seguridad Social); cada Fecundación In Vitro son unos 6.000 euros, cada donación de óvulos son unos 8.000 euros y una donación de embriones unos 5.000. Si estas cifras se multiplican por el número de intentos, entenderán que hay muchas mujeres solas que aunque quieran tener un hijo, no pueden.
Y muchos dirán… pues que acudan a la adopción. Mi segunda hija es un acogimiento internacional y cuando hace años me dijeron que las mujeres solas u hombres, podíamos optar en igualdad de condiciones a las parejas para la adopción, ilusa de mí me lo creí. No es cierto, eso solo lo dicen con la boca pequeña…falacias electorales para ganarse a un público concreto, pero que luego los estamentos encargados de llevarlas a cabo, no las cumplen.
En la adopción nacional, somos los últimos de la fila, por delante nos pasan todas las parejas, independientemente de cuando se haya presentado la solicitud. Jamás somos llamadas/os ni siquiera a los estudios psicosociales (mi solicitud cumple ahora dos años y hasta ahora solo me han dado las gracias por enviarla). Conozco contados casos con los dedos de una mano que hayan sido aceptadas/os. Ni siquiera para los acogimientos, que te ponen mil y una pegas, como fue en mi caso, por no tener pareja, alegando la falta de estabilidad emocional (ni que las parejas fuesen tan estables) y solo nos requieren para un menor con problemas graves (para los que supuestamente estamos mejor preparados que las parejas).
Finalmente, parece ser que el acogimiento temporal o permanente es para el que nos dejan y en contadas ocasiones – que también me parece bien -, pero luego nos encontramos con que hasta que no es adopción plena no recibimos los 2.500 euros (y no los 3.500 que se hartan de gritar a los cuatro vientos que son para familias desfavorecidas, cosa muy loable, pero que no digan que son para las familias monoparentales), y como no está en el libro de familia no se le contempla para nada. Vaya, será que el hijo acogido no come, no viste, no asiste al colegio, no necesita de atenciones especiales ni de tratamientos médicos…
Nos ha quedado siempre la adopción internacional, pero cada vez está más complicado y prácticamente todos los países excepto dos o tres han cerrado las posibilidades a las familias monoparentales.
No entiendo esta negativa continúa a la adopción por parte de una familia monoparental, cuando, hoy en día, ya hay suficientes familias monoparentales adoptivas, para hacer balance de la estabilidad de esos niños y empezar a ser tratadas como una familia más, capaz de sacar adelante a un menor, darle amor, estabilidad, comprensión, educación…
Porque Obligaciones sí tenemos, porque nosotras pagamos nuestros impuestos y cumplimos con nuestros deberes como ciudadanas al igual que las parejas. Eso sí a la hora de obtener nuestros derechos, no somos tratadas de igual forma, inclusive somos gravadas fiscalmente ya que la ley dice que una familia biparental la base imponible se reducirá 3400 euros anuales y en una monoparental 2.150, asimismo, las familias monoparentales hemos sido excluidas del bono social e independientemente de nuestra capacidad económica tenemos que pagar las subidas de luz, frente a otros modelos como las familias numerosas, que si están incluidas en el bono social, y cuando se elaboró la Ley de Conciliación de vida laboral con familiar no se pensó en las familias monoparentales.
Tampoco quiero olvidar a los hombres (aunque en su mayoría seamos mujeres y ellos estén todavía tímidamente uniéndose a las familias monoparentales por elección como nosotras hace una década), los padres solos por elección, quienes aún viven más a la sombra política que nosotras las mujeres. Ellos son prácticamente vetados en la adopción nacional e internacional (creo que solo pueden adoptar en Rusia) y en cuanto a la reproducción asistida, tienen que recurrir a la maternidad subrogada (vientres de alquiler) a países como Estados Unidos o India y pagar cantidades que llegan a superar los 150.000 euros por un hijo. Creo que va siendo hora ya de que en España, por esta y por otras muchas causas, se legalice la maternidad subrogada.
Por último destacar que, que hay uno que clama al cielo: el famoso título de familia numerosa monoparental con dos hijos. Llevamos tres años de retraso para obtenerlo desde que se firmó el decreto ley en el que se nos dejaría de discriminar con relación a viudos y viudas que sí lo tienen y pese a contar con una pensión de viudad, cosa que nosotras/os no tenemos. Se aprobó legislar sobre ello en los presupuestos generales del Estado de 2009 y en los de 2010 que se dieron tres meses de plazo. A fecha de hoy, seguimos siendo tremendamente discriminados/as, porque parece ser que el Gobierno escucha más a las asociaciones de familias numerosas que tienen miedo a perder un privilegio, cuando algunas de estas familias están muy bien situadas. Quizá nosotros/as tampoco seriamos dignos de tenerlos, quizá hubiese que eliminar estos títulos arcaicos y ver realmente qué familias necesitan ayudas y dárselas a quien realmente lo necesita…pero mientras lo tengan viudos/viudas, nosotros/as también tenemos derecho a él.
Es, además, totalmente ilógico que dependiendo de la Comunidad en la que vivas te vaya mejor o peor siendo familia monoparental. Que en algunas tengan el carné de familia monoparental, que tengan ayudas anuales… y en otras, no te den ni los buenos días. Porque hay comunidades que, aunque no reciban grandes ayudas, al menos las reciben. En Cataluña a una madre soltera, durante los tres primeros años de vida del bebé o desde la fecha de la adopción, la madre recibe una cantidad anual de 700 euros. En otras ya ni siquiera los 2.500 euros del cheque bebé, que no eran 3500 por ser monoparental dado que la renta no podía ser superior a los 11.000 euros anuales y confundieron monoparental con familias necesitadas por eso de quedar mejor frente a las elecciones (momento en el que los Gobiernos se hinchan a prometernos cosas que luego jamás cumplen). Y me parece lógico que ayuden a las familias más necesitadas, pero que no digan que están ayudando a las monoparentales.
De todo esto se deduce que hay una gran necesidad de volver a legislar sobre las familias. Las actuales leyes solo contemplan al modelo clásico, excluyendo a todos los demás modelos, inclusive el mío. Urge una Ley de Familias Monoparentales, que incluya las necesidades de los muchos modelos que este concepto abarca.
Supongo que después de todo esto, habrá quién siga pensando: “ellas/ellos lo han elegido… por qué piden ahora?” Claro que lo hemos elegido, porque tenemos todo el derecho del mundo a elegir cómo queremos vivir, cómo deseamos nuestra familia, y nos amparan las leyes…Y sí, lo hemos elegido, repito, al igual que elige el que desea casarse o el que no; el que decide abortar o quien no; quien decide su familia homosexual o quien no; quien quiere un hijo o quien desea cinco; o inclusive, aquellos que no desean tener hijos. Todos están en su derecho de hacerlo, nosotras/os también.
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¿QUÉ EDAD ES MEJOR PARA SER MADRE?
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Jennifer Rayward - Fundadora de la clínica Procreatec
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LONDRES CON NIÑOS
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Será así después de que los ministros de Justicia de la UE hayan aprobado un nuevo régimen para los divorcios
y separaciones legales de parejas mixtas, un asunto legal problemático y costoso para los 16 millones de matrimonios transfronterizos
que existen en la UE.
Ante una separación o divorcio, los cónyuges podrán consensuar si se aplica la legislación en vigor en el país donde se casaron, el país donde residen, el país de alguno de los dos, o bien el país en el que se ha interpuesto la demanda de divorcio.
Si no hay acuerdo entre ambos, entonces la UE asienta una serie de principios que entran en juego y entre los que predomina el lugar de residencia de los cónyuges en el momento de poner la demanda de divorcio.
La ley que entre en juego
regirá la sentencia de divorcio, sin que afecte al ámbito patrimonial o de guardas y custodias de los hijos del matrimonio.
Este nuevo régimen de divorcio ha sido aprobado por primera vez por el mecanismo de la cooperación reforzada, que permite a un grupo de estados aprobar una medida sin que les siga el resto.
España está en ese grupo junto a Francia, Bulgaria, Italia, Hungría, Luxemburgo, Austria, Rumanía, Eslovenia, Alemania, Bélgica, Letonia, Malta y Portugal.
En la UE hay hasta 122 millones de matrimonios, de los que el 13% son uniones internacionales (16 millones).